Paso a Paso

Paso 1: Elige el color que armonice con el mobiliario.

Paso 2: Escoge la pintura y el acabado que se adapte a tu necesidad.

Paso 3: Desmonta las cortina, cuadros y elementos decorativos de la pared.

Paso 4: Cubre las grietas e imperfecciones con pasta gypsum.

Paso 5: Una vez la pasta seque, lija la superficie para eliminar imperfecciones.

Paso 6: Cubre las ventanas con papel manila.

Paso 7: Delimita con tape todas las esquinas.

Paso 8: Pinta con el rodillo las paredes y con brocas las esquinas.

Paso 9: Retira el tape, acomoda los muebles ¡y disfruta el resultado!