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Centro de Lavado

Ahorra espacio sin perder potencia. Un centro de lavado combina lavadora y secadora en una sola unidad compacta, disponible en modelos eléctricos o a gas. Perfecto para apartamentos.

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Un centro de lavado integra lavadora y secadora en una sola torre vertical, mientras que las unidades separadas (o apilables) son dos equipos independientes colocados uno sobre otro. El centro de lavado suele ocupar menos ancho y es más económico como conjunto, aunque las unidades separadas generalmente ofrecen mayor capacidad de carga y más programas especializados.

Antes de instalar un centro de lavado debes confirmar que cuentas con toma de agua fría (y caliente si el modelo la requiere), desagüe cercano, salida de ventilación para la secadora y una conexión eléctrica adecuada al voltaje del equipo. Si eliges un centro de lavado a gas, además necesitas una toma de gas instalada por un técnico certificado, ya que este tipo de conexión requiere personal calificado.

La secadora necesita un ducto de ventilación que expulse el aire caliente y húmedo hacia el exterior del apartamento o casa. Es importante usar un ducto del diámetro recomendado por el fabricante, evitar dobleces excesivos y revisar que no esté obstruido, ya que una mala ventilación reduce la eficiencia de secado y puede sobrecalentar el equipo.

El nivel de ruido y vibración depende del modelo y de una correcta instalación, pero los equipos con buen balance y sistema de amortiguación funcionan de forma silenciosa cuando quedan bien nivelados sobre una superficie firme. Para apartamentos o áreas cercanas a dormitorios, conviene revisar que el piso esté parejo y que las patas del centro de lavado estén correctamente ajustadas.

El filtro de pelusa debe limpiarse después de cada ciclo de secado o al menos cada pocos usos. Si no se limpia con regularidad, el secado se vuelve menos eficiente, aumenta el consumo de energía o gas y crece el riesgo de sobrecalentamiento del equipo.

Para evitar malos olores y moho, deja la puerta o tapa entreabierta después de cada lavado para que el tambor se ventile y seque bien. También es recomendable limpiar periódicamente los sellos de goma, el dispensador de detergente y correr un ciclo de limpieza vacío cada cierto tiempo.

Debes usar un detergente adecuado al tipo de carga de tu equipo (frontal o de carga superior, según el modelo) y respetar la dosis recomendada en el empaque. Usar más detergente del necesario puede generar exceso de espuma, residuos en la ropa y malos olores dentro del tambor con el tiempo.