Cada uno de nuestros estantes especifica su capacidad de carga por repisa. Es muy importante no exceder este límite para garantizar la seguridad. Los estantes de plástico son ideales para carga ligera (cajas, artículos de limpieza), mientras que los de metal están diseñados para carga pesada (herramientas, archivos).
Estantes

El desorden tiene los días contados. Pon cada cosa en su lugar con nuestra versátil línea de estantes. Descubre desde robustos modelos de metal, ideales para el depósito o el garaje, hasta prácticos estantes de plástico, perfectos para organizar la lavandería o el cuarto de estudio. Soluciones para cada necesidad de carga.
La mayoría de nuestros estantes están diseñados para un ensamblaje fácil y rápido. Muchos modelos, especialmente los de plástico, se arman a presión sin necesidad de herramientas. Para los estantes de metal, usualmente solo necesitarás un martillo de goma para asegurar las piezas firmemente.
Sí, pero es importante elegir el acabado correcto. Para ambientes húmedos, te recomendamos buscar estantes de metal con acabado galvanizado o con pintura electrostática (epóxica). Estos recubrimientos ofrecen una excelente protección contra la corrosión y el óxido, asegurando una mayor durabilidad.
Sí, una de las grandes ventajas de nuestros estantes, tanto de metal como de plástico, es que sus repisas son ajustables. Esto te permite personalizar la altura entre cada nivel para adaptarlos perfectamente al tamaño de los objetos que necesitas almacenar, desde cajas pequeñas hasta equipos más grandes.























